martes, 5 de junio de 2018

FIN

¡¡Bienvenidos a mi blog!! Si es la primera vez que pasas por aquí, muchas gracias por llegar a este lugar donde como un diario cuento mis ganas y mi ilusión de convertirme en una escritora con unos cuantos lectores.

Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que vine por aquí y si alguno ha visto mi pagina de facebook, abra visto que han sido semanas complicadas para mi en cuando a mi vida como escritora. Momentos de desanimo y de bajón por el que casi todas las personas con sueños pasamos y que me ha desestabilizado bastante. No añadiré más de lo que dije en la pagina de Facebook, y reitero lo que dije, no voy a publicar nada que no tenga totalmente seguro de que va a suceder, quiero que esta sea un blog muy real y con mucha esperanza e ilusión.

Y sin más preambulos voy a decir que... HE ACABADO DE ESCRIBIR MI LIBRO "LA MUERTE DE LOS SUEÑOS"

Siiiii. Durante este tiempo me he dedicado a escribir sin parar, pero sin parar.
Han sido aproximadamente unas 300 paginas de fantasía que empezaron en Septiembre de 2017, casi un año entero dedicándome a esa novela que da nombre a mi blog y que me ha acompañado su idea casi toda la vida.

Obviamente por eso no venía mucho por aquí, porque aunque ahora invierto bastante tiempo en escribir (apenas veo la tele y leo de todo, desde libros, hasta revistas) escribir un libro despacio es una cosa que se saborea mucho mejor y que te hace sentir más contenta con tu trabajo.

Es la primera vez en mucho tiempo que me siendo muy satisfecha con el final, ya que solía ser una escritora muy impulsiva con este tema, queriéndolo terminar cuanto antes y precipitando las cosas sin más. Y es una de las cosas que quiero hablar en el blog hoy, sobre los finales de novelas.

Un final de un libro es la parte clave para hacerlo un libro redondo o tirar al traste con todo.
Pero claro... es que no es tan fácil. Si un lector se encariña con los personajes de un libro, imagina un escritor que ha estado con ellos en la mente casi todo el día, imaginando que camino tomarían en cada momento.
Es como decir... "¿Cómo quiero que acabe mi propia vida?" Pero en realidad tienes que decidir como acaba la vida de al menos ocho o más personajes, como si al terminar una aventura les fuera a atropellar un autobús y tuvieran que dejar su recuerdo todo bonito y hermoso y si es posible feliz.

Para mi, que suelo ser bastante realista con las historias, me cuesta dar un corte en seco, sin tener en cuenta que la realidad nos lleva por más problemas y más problemas y más problemas y más problemas. Dejar a mis personajes con "todo solucionado" me parece bastante irreal, por eso me gusta mucho la idea de los finales abiertos, donde es el lector el que se ocupa de decidir su propio final. Pero claro, lo malo, es que este "final" no vale para cualquier novela.

Una novela más elaborada, con muchos frentes abiertos, con muchos personajes, con una historia enrevesada, hacerle un final abierto es lo mismo que escribir 500 paginas y tirarlas a la basura. Hombre, esta claro, que yo no me meto en lo que haga cada escritor, pero es mi humilde opinión. Creo que al lector se le quedaría un sabor extraño al ver que todos los personajes "siguen su camino" y todo queda en el aire. Esta bien dejar algunas cuestiones sin resolver, pero toda la historia me parece ya algo descabellado, y más si hablamos de ese tipo de novela donde prima una historia enorme y te has molestado en hacer un mundo con sus leyes y sus normas, que casi te ha faltado hacer un dossier sobre ese tema.

Otra de las cosas que me he enfrentado a la hora de escribir un final, ha sido al típico final "cuento de hadas" donde los buenos ganan y los malos acaban en el infierno. Es bastante complicado en un libro donde hay un personaje principal con un enemigo que quiere matarle, no acabé con la victoria del primero. A ver, imaginaos que el malo conquista el mundo y ahí se acaba todo... yo me quedaría con la sensación de que el protagonista es bastante idiota y que me ha dado la murga durante mogollón de paginas para luego meter la pata. No he visto que haya pasado eso en muchas películas de superheroes o en libros, si ha fallado, al final es porque había otro libro donde había victoria. Nos gusta que ganen los buenos, que nos cuenten que ese muchacho o muchacha que no son nadie, se van a enfrentar a una orda de orcos y no van a recibir ni un rasguño, tememos por su vida y queremos saber que va a hacer para salir inmune hasta de una cena familiar donde le preguntan "¿Para cuando el bebé?"

A mi no me gustan los finales demasiado felices. No me gusta lo obvio y me encantan los giros de guión. Una de mis películas favoritas por eso es Funny Games. Así que no podía terminar mi libro sin más, haciendo que ocurriera lo que todos esperaban. No quiero desvelar nada, pero estoy muy orgullosa de que pese a que parece que la historia va a tener un final "y comieron perdices" no acabé de esa manera. No os voy a engañar, pensé en hacerlo, pero también se me pasó por la cabeza que eso era de dar puerta a una historia de manera facil y simplona.
Para mi ha sido un final feliz, pero de otra manera.

En resumen, es difícil hacer un final. A mi muchas veces me aterra enfrentarme al final de un libro como lectora y pensar "ojala no me decepcione".
El principio y el final hace que todo lo demás, merezca la pena. Así que la proxima vez que leas un libro, piensa en todos esos finales que se quedaron en el tintero y no solo disfrutes del que lees, si no crea unos nuevos.

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